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Período refractario

periodo refractario - leisa puenres

El Período Refractario: Cuando Convertir lo Natural en Patológico Genera Ansiedad Sexual

Comprendiendo una respuesta fisiológica normal

Volver patológico lo que es natural produce ansiedad sexual. Esta afirmación resume uno de los malentendidos más comunes y perjudiciales en la sexualidad de pareja.

Muchas mujeres presionan (sin mala intención) por desconocer cómo funciona la sexualidad masculina y desarrollan creencias erróneas como: “Si me desea, debería poder de nuevo”, “En las películas pueden varias veces”, o “Mi ex podía más veces”.

Estas expectativas, aunque comprensibles en una cultura saturada de representaciones irreales de la sexualidad, crean presiones que pueden dañar seriamente la salud sexual de la pareja.

Es fundamental comprender que el periodo refractario es una respuesta fisiológica completamente normal, no una elección ni un indicador de deseo o atracción.

Según Masters y Johnson, pioneros de la investigación sexual moderna, el periodo refractario masculino es “una fase de resolución necesaria durante la cual el hombre es fisiológicamente incapaz de responder a la estimulación sexual adicional1.

¿Qué es exactamente el periodo refractario?

El periodo refractario ocurre inmediatamente después de alcanzar el clímax sexual. Se refiere al tiempo entre un orgasmo y el momento en que el cuerpo se siente listo para excitarse sexualmente de nuevo.

No es una cuestión de voluntad, motivación o atracción hacia la pareja; es una respuesta FISIOLÓGICA automática del sistema nervioso que escapa al control consciente.

Durante este periodo, el cuerpo masculino experimenta cambios hormonales significativos.

La investigadora Cynthia Graham señala que “después del orgasmo, hay un aumento dramático en la prolactina y una disminución en la dopamina, neurotransmisores que regulan la excitación sexual y que necesitan tiempo para reequilibrarse”2.

Un factor crucial que muchas parejas desconocen es que a medida que se avanza en edad, el periodo refractario se hace más largo.

En hombres jóvenes puede durar minutos, pero en hombres de mediana edad y mayores pueden pasar de 12 a 24 horas antes de que el cuerpo pueda excitarse nuevamente de forma óptima.

Este es un proceso natural del envejecimiento, comparable a la forma en que otros aspectos de nuestra fisiología cambian con los años.

Las consecuencias invisibles de la presión sexual

Aquí es donde la comprensión se vuelve crítica: presionar para obtener una segunda erección inmediata puede generar consecuencias devastadoras que van mucho más allá de un encuentro sexual específico.

Entre ellas se encuentran: 

  • Ansiedad de desempeño: La preocupación anticipatoria sobre “rendir” adecuadamente
  • Disfunción eréctil psicógena: Problemas de erección causados por factores psicológicos, no físicos
  • Frustración sexual en ambos miembros de la pareja: Creando un ciclo de decepción mutua
  • Sentimientos de inadecuación: Afectando la autoestima y la identidad masculina
  • Evitación de encuentros sexuales futuros: Paradójicamente alejando a la pareja de la intimidad que busca

Un estudio revelador publicado en Journal of Sexual Medicine (2022) encontró que la presión para el desempeño sexual es la segunda causa más común de disfunción eréctil en hombres menores de 40 años 3.

Este hallazgo es alarmante porque demuestra que factores psicológicos, muchas veces originados en dinámicas de pareja, están superando a causas orgánicas en poblaciones jóvenes y saludables.

La investigación en neurociencia sexual ha demostrado que la ansiedad sabotea la respuesta sexual natural al activar el sistema nervioso simpático (responsable de la respuesta de “lucha o huida”), que es incompatible con la activación del sistema nervioso parasimpático necesario para la excitación sexual.

Como explica la Dra. Rosemary Basson en su modelo circular de respuesta sexual femenina, que también aplica a los hombres, “el contexto emocional y la ausencia de ansiedad son fundamentales para una respuesta sexual saludable”4.

El sexólogo español José Díaz Morfa advierte que “convertir el acto sexual en una prueba de rendimiento destruye precisamente lo que lo hace placentero: la espontaneidad, la conexión y el disfrute del momento presente”5.

Transformando la comprensión en intimidad

Debemos entender tres verdades fundamentales para liberarnos de expectativas destructivas:

  • Primero, el periodo refractario es biología, no refleja el nivel de ganas, deseo o atracción. Es tan involuntario como la digestión o el parpadeo. Culpar a tu pareja por algo que su cuerpo hace automáticamente es como criticarlo porque necesita dormir.
  • Segundo, la intimidad no termina con la erección. Esta es quizás la lección más importante. La sexóloga estadounidense Emily Nagoski señala que “la meta del sexo no debería ser el orgasmo, sino la conexión, el placer y la exploración mutua”6.
  • Tercero, la comunicación reduce la ansiedad. Hablar abiertamente sobre el periodo refractario, sin vergüenza ni expectativas, permite que ambos miembros de la pareja comprendan que es un fenómeno natural y temporal. Esto transforma lo que podría ser un momento de tensión en una oportunidad para explorar otras formas de intimidad.

La sexualidad saludable no se mide en frecuencia de erecciones, sino en la calidad de la conexión, el respeto mutuo y la capacidad de disfrutar sin presiones. Comprender el periodo refractario no es resignarse a limitaciones, sino liberar a la pareja para experimentar una sexualidad más auténtica, relajada y satisfactoria.

Leisa Puentes

NOTAS:

  1. (Masters, W. & Johnson, V., 1966. Human Sexual Response. Boston: Little, Brown and Company). ↩︎
  2. (Graham, C., 2010. “The DSM Diagnostic Criteria for Female Sexual Arousal Disorder”. Archives of Sexual Behavior, 39(2), 240-255) ↩︎
  3. (Rajkumar, R. & Kumaran, A., 2022. “Performance Anxiety and Erectile Dysfunction in Young Men”. Journal of Sexual Medicine, 19(4), 583-591) ↩︎
  4. (Basson, R., 2001. “Using a Different Model for Female Sexual Response to Address Women’s Problematic Low Sexual Desire”. Journal of Sex & Marital Therapy, 27(5), 395-403) ↩︎
  5. (Díaz Morfa, J., 2015. Sexualidad y Deseo. Madrid: Editorial Síntesis) ↩︎
  6. (Nagoski, E., 2015. Come As You Are: The Surprising New Science That Will Transform Your Sex Life. Nueva York: Simon & Schuster). Existen infinitas formas de dar y recibir placer sexual que no dependen de la erección masculina ↩︎

2 comentarios

  1. Hola Leísa!!! Muy agradecido por todos tus artículos, que no solo expresan tus conocimientos, sino que siempre vienen respaldados por otros profesionales, datos, estudios, etc., además de ser fáciles de entender y asimilar, un cariño enorme desde Argentina!!!!!!!!!!!!!!!

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